Hermanos y campeones

Ayer llegaron procedentes de Japón los hermanos Espargaró, Aleix y Pol. Los dos volvieron a casa de la gira asiática con un título bajo el brazo: Aleix, campeón por segundo año consecutivo de la categoría CRT en MotoGP; Pol, campeón del mundo de Moto2. Y Granollers quiso celebrarlo por todo lo alto. A las seis de la tarde estaba prevista una rueda de prensa en el mítico Palau d’Esports de la ciudad. Desde allí, un descapotable vestido con banderas de su club de fans oficial, los conocidos Espargarins, les llevaría hasta la Plaça de la Porxada, el centro neurálgico de Granollers.

Detrás del coche, una multitud de personas y motos siguieron el recorrido de aproximadamente un kilómetro. Una vez en destino el alcalde de Granollers, Josep Mayoral, recibió a los hermanos en el Ayuntamiento. Fue una recepción emotiva pero a la vez intentó ser rápida. En la Porxada se concentraban miles de personas esperando celebrar los dos títulos conseguidos. Cuando los hermanos salieron al balcón siguió la fiesta. Los Xics de Granollers, los famosos castellers, alzaron una torre en honor a ellos, mientras que los Diables les recibieron como solo ellos saben, con un espectáculo de fuego. Pero eso no iba a ser todo. En el escenario montado en la Porxada se desató la alegría de todos: música, sonrisas, alegría. Granollers estaba orgulloso de recibir a sus dos campeones aquí, en casa.

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